Nada es bueno, malo, grande o pequeño si no se puede comparar. Y, si es por comparar, estos últimos diez años de la humanidad, son olvidables. Inútiles. Para la papelera de reciclaje. Sin ideas. Sin crecimiento.
Se fueron juntado pseudo ideas, pseudo tendencias, pseudo razonamientos,
pseudo reivindicaciones.
Toda una porquería inútil que ensució el aire del pensamiento. Nada
profundo. Nada con enjundia. Nada que va a quedar para el futuro. Solo archivos “temp” que, con un "click" van a desaparecer.
Los “ismos” pavotes, llenaron las bocas frenéticas de olvidados sociólogos,
que quisieron aggiornarse para no quedar perdidos en pasados libros amarillentos.
Se sumaron intelectualitos "cool", pavoneándose con sus elucubraciones mágicas,
youtubeando o webinando verdades gelatinosas.
Que si el igualitarismo. Que la sustracción de identidad. Que si el machismo. Que si el feminismo. Que si el wokismo.
¡No te vayas a poner alguna prenda multicolor porque sos un ladrón de la cultura aborígen! ¡A por el ladrón, a por el ladrón!
¡No te vayas a poner alguna prenda multicolor porque sos un ladrón de la cultura aborígen! ¡A por el ladrón, a por el ladrón!
No te pintes la cara de negro (ni siquiera para ser Baltasar el Día de
Reyes) porque serás un racista repugnante, merecedor del ostracismo.
¡Destruyan la primera película sonora!
No le escribas a un amigo en la red social “gracias negrito” porque tu
destino será el mismo que el del pretendido Baltasar...
No transgredas ciertas normas. No digas palabras que a la masa no le gusta
escuchar. No te expreses críticamente sobre determinados grupos.
No pienses, no digas, ni escribas nada que ellos, consideren que no es políticamente correcto.
Aunque todo lo expresado haya sido con respeto, con fundamento y buena fe: No
importa.
Si te expresas sin seguir las "leyes" que ellos impusieron, vas a caer en el último círculo del infierno que el Dante, no se atrevió a escribir. Serás culturalmente cancelado. Un paria. Una nada. Un olvido.
Si te expresas sin seguir las "leyes" que ellos impusieron, vas a caer en el último círculo del infierno que el Dante, no se atrevió a escribir. Serás culturalmente cancelado. Un paria. Una nada. Un olvido.
Dejarán de seguirte en las redes sociales y perderás dinero y auspiciantes. Un muerto en vida. Los censuradores seriales habrán hecho su trabajo.
¡Devuelvan estos años perdidos!