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LOS INCOMPLETOS

Hay personas que necesitan "completar" su Yo, con una ideología. Un componente externo que -además- les genera "pertenencia" Generalmente, una ideología fuerte, rotunda y personalista: Se sienten completos y cómodos en la manada. La ideología, como parte del "Yo emocional" y no como un simple complemento intelectual y racional. Estas personas "procesan" la realidad a través de la ideología y NO mediante parámetros éticos y morales propios. Es así que los del mismo grupo ideológico son defendibles y justificables, sin importar qué acciones reprochables hayan cometido. En tanto, "los de fuera" (los "enemigos") siempre son criticables y repudiables, sin importar qué acciones meritorias hayan realizado. El doble rasero es fundamental para "sostener" la pertenencia a la manada. Para estas gentes, las acciones son buenas o malas, según sus parámetros ideológicos.

COLO, COLERE, COLUI, CULTUS: Cultivate culture.

The old man, gave a loud slap with the palm of his hand on the rustic wooden door of the little house, and with his powerful voice and firm gesture, looked at each of his ten children.   “Do you see this door? Well... no one without education and studies comes out of here.” Seventy years later, my grandmother still remembered the blow and the words her father had uttered in a threatening tone.   The old man, who a few months after arriving in the country, was already reading and writing in Spanish fluently, took care of teaching the farmhands to read, write and a little mathematics.   His friend and neighbor across the street did the same. That is why he was nicknamed "Maestro Efron", who had a daughter who was a jazz singer and journalist. Blackie, a friend of my grandmother's.   ----------------------------   Grandma, got up at four in the morning, and helped her mother prepare breakfast: a poor corn flour, milk and sugar mixture. ...

COLO, COLERE, COLUI, CULTUS: Cultivar la cultura.

El viejo, dio un fuerte golpe con la palma de la mano en la rústica puerta de madera de la casita, y con su voz potente y gesto firme, miró a cada uno de sus diez hijos.   “¿Ven esta puerta? Bueno... de acá no sale nadie sin educación y estudios” Setenta años después, mi abuela, recordaba aún el golpe y las palabras que había proferido su padre con tono amenazador.   El viejo, que a los pocos meses de llegado al país, ya leía y escribía en castellano fluidamente, se ocupó de enseñarle a los peones a leer, escribir y un poco de matemáticas.   Lo mismo hizo su amigo y vecino de la casa de enfrente. Por eso lo apodaron el “Maestro Efron”, que tuvo una hija cantante de jazz y periodista. Una tal Blackie, amiga de mi abuela.   ----------------------------   La abuela, se levantaba a las cuatro de la mañana, y ayudaba a su madre a preparar el desayuno: un pobre sancocho de harina de maíz, leche y azúcar.   Luego, darle de comer a l...